1- ¿Cómo es posible que, ganando potencia, se consiga consumir menos?

El ahorro de combustible se produce al conseguir más par motor. Gracias a este aumento del par, el motor requiere menos carga (LOAD) para realizar el mismo esfuerzo, lo que se traduce en menos volumen de combustible debido al aumento de las presiones de combustible y aire.

Es exactamente lo mismo que hacen los fabricantes cuando año tras año, sacan motores más potentes que consumen menos (aumentando presiones en la cámara).

 

2- ¿No pierde el coche fiabilidad?

Si mi coche consigue potencia y además consumirá menos combustible, ¿porque no ha programado así el coche el fabricante? No hay que ser ingeniero para saber que, si con la reprogramación se aumenta de forma exagerada la potencia, se le exigirá más a la mecánica y la fiabilidad empeorará.

Es ahí donde son necesarios los expertos que sepan aconsejarte y no realicen reprogramaciones agresivas. Las que se realizan habitualmente se sitúan dentro de los márgenes de seguridad que establece el fabricante y que se registren fallos dependerá del tipo de conducción realizada (exactamente igual que con el coche de fábrica).

Con una buena reprogramación no se detectarán desgastes extraños diferentes a los habituales u otras anomalías.

 

3- ¿Y no contamina más el coche?

En todos los casos que conocemos no ha habido problemas de gases a la hora de pasar la ITV.

 

4- ¿Se pierde la garantía del fabricante?

La reprogramación es completamente invisible para los distribuidores, por lo que no hay razón por la que debería expirar la garantía. De todos modos, se trata de modificaciones de software que son reversibles, por lo que en cualquier momento se puede volver a los parámetros originales.